Las emociones juegan un papel muy importante en nuestro día a día, ya que nos ayudan a enfrentarnos a las diferentes situaciones que nos surgen. En este sentido, a los niños con autismo no siempre les resulta fácil el manejo de estas dadas sus dificultades en la comprensión y expresión del lenguaje, en las habilidades sociales, y en la gestión de la conducta.
Para ellos les es difícil reconocer, identificar y comprender lo que sienten ellos mismos, así como los demás. Por ello, consideramos esencial trabajar aspectos relacionados con la inteligencia emocional y social. Para hablar de inteligencia y/o educación emocional, estos son algunos de los componentes que debemos tener en cuenta y trabajar en las personas con autismo, los exponemos a continuación.
Enojo
Alegria
Tristeza
Miedo